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Continúa el juicio por el asesinato y violación de un marido a su mujer en Collado Villalba en 2017

El juicio contra el acusado del asesinato y violación de su pareja en Collado Villalba en mayo de 2017, continúa en la Audiencia Provincial de Madrid, arrojando luz sobre los detalles de este espeluznante crimen. Las médicas forenses que han testificado han revelado pruebas sobre la lucha de la víctima por sobrevivir y han señalado la hora de la muerte como un punto fundamental en la resolución del caso.

En la sesión del juicio de este jueves, las peritos forenses describieron en detalle cómo la mujer luchó contra su agresor, evidenciado por las lesiones y hematomas que presentaba su cuerpo. «No se dejó matar porque era madre», declaró una de las expertas, subrayando la valentía de la víctima en su lucha por la vida.

Además, las médicas forenses certificaron que sufrió abuso sexual, basándose en los hematomas en sus muslos que indican un forzamiento de sus piernas. Durante el juicio, se presentaron fotografías que muestran arañazos en la espalda y el cuello del acusado tomadas en el momento de su detención, lo que respalda la versión de una lucha entre él y la asesinada.

El acusado se enfrenta a una petición fiscal de prisión permanente revisable, mientras que su defensa sostiene que el crimen podría haber sido perpetrado por otra persona. La principal argumentación de la defensa se basa en el hallazgo de ADN de un varón en los trozos de la cinta adhesiva con la que se amordazó a la víctima.

El crimen tuvo lugar en la madrugada del 27 de mayo de 2017, cuando el acusado y su pareja regresaron a su domicilio después de una cena con amigos. Según la fiscalía, el hombre violó a la víctima, la golpeó hasta dejarla semiinconsciente y la asfixió para evitar que denunciara el abuso.

La hora de la muerte se ha convertido en un punto crucial para validar la coartada del procesado, quien afirmó haber encontrado el cuerpo sin vida alrededor del mediodía, después de salir de casa a las siete de la mañana para acudir a un circuito de motos. Sin embargo, la fiscalía sostiene que el crimen tuvo lugar entre las cuatro y las seis de la mañana, según la pericial forense. Las peritos del juzgado estiman que la mujer murió sobre las cuatro o seis de la mañana, basándose en la rigidez del cuerpo y las livideces.

La defensa ha argumentado que la muerte por asfixia aceleraría la rigidez y las livideces, lo que podría llevar a plazos de tiempo menores. En respuesta, las médicas forenses han subrayado que en la autopsia se tuvo en cuenta el mecanismo de la muerte por asfixia y se acotaron las horas para datar el fallecimiento.