17 septiembre, 2021

La Voz de La Sierra

Noticias de la Sierra de Madrid

Emilio Bouza inaugura los trigésimo cuartos Cursos de Verano de la Universidad Complutense

“Espero haberles demostrado que no hay nada nuevo bajo el sol; que lo que estamos viviendo ya lo hemos vivido”. Es el punto final a 45 minutos de brillante conferencia, de la más palpable demostración de que temas tan complejos como la inmunología, la microbiología, las enfermedades infecciosas, la muerte o el dolor pueden convertirse en relatos apasionantes, en ejercicios inolvidables de divulgación. Lo ha logrado Emilio Bouza, catedrático emérito de la Facultad de Medicina de la UCM y jefe del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid. Su conferencia, titulada “2.000 años de pandemia”, ha inaugurado la trigésimo cuarta edición de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial.

Al profesor Bouza le anteceden en el turno de palabra el director de los Cursos de Verano, Miguel Ángel Casermeiro; la directora de Public Policy y Servicios de Estudios del Banco Santander, Alejandra Kindelan, y el rector de la Universidad Complutense, Joaquín Goyache. Los dos complutenses coinciden en subrayar la vigencia de este “maravillosa” iniciativa que el recientemente fallecido rector Gustavo Villapalos puso en marcha en 1988. Goyache se compromete a mantener el legado e incluso a mejorarlo. Casermeiro a darle ese necesario impulso de renovación que ya en esta edición se hace palpable, y que le permitirá sobrevivir en estos convulsos tiempos de pandemia y postpandemia, que con optimismo ya anuncia: “Pandemia delenda est”.

Bouza considera la infección como uno de los jinetes de la apocalipsis, “unida a la guerra y al hambre”. Además, su presencia siempre avanzó cambios drásticos; Atenas cayó por una epidemia de fiebre tifoidea (según se demostró hace unos pocos años a través de PCRs realizadas a dientes encontrados en tumbas de fallecidos en esa época); el Imperio Romano de Occidente, por una epidemia de viruela; el de Oriente por la peste justiniana… Y, como dejó claro, y por supuesto con los datos en la mano, en la historia de la humanidad han sido muchos más los que han muerto por infecciones que los que directamente lo hicieron por los daños causados por las armas de los enemigos. Según indicó, en las guerras de la Antigüedad por cada muerto por arma enemiga, cien lo hacían por la infección causada. En la Guerra Civil estadounidense esa proporción bajó hasta un 10 a 1; en la I Guerra Mundial se llegó al equilibrio, mientras que en las guerras posteriores ya sí se consumo ese sorpasso empujado por la evolución de la medicina y de la ciencia en general.

Más datos: la peste antonina causó 7 millones de muertes; la justiniana, 60; la negra, 40; la gripe del 18 (mal llamada española, ya que como está demostrado, según explicó, se originó en un campo de entrenamiento norteamericano con día y hora), entre 50 y 100 millones de muertos; el Sida, 35 millones. Y por ahora, la Covid 19, 3 millones de muertos entre 300 millones afectados. “Sin duda, es la mejor proporción de la historia”, contextualizó.

La pandemia, por supuesto, está presente en esta edición; en sus protocolos sanitarios que rigen su día a día, y en su programación que, entre otros muchas cosas, analiza desde la vertiente sanitaria, económica y social los efectos del maldito sars cov-2.

Mañana martes, la protagonista de estos cursos de verano será la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada.

LA VOZ TELEVISIÓN