30 octubre, 2020

La Voz de La Sierra

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El alcalde de Valdemorillo denuncia “técnicas mafiosas inaceptables” por acordar la paralización de obras en un espacio protegido

Ecologistas en Acción ha dado a conocer hoy que la empresa familiar del presidente de la Fundación Ramón Areces, Fuenteladera S.A, ha remitido varias cartas al alcalde de Valdemorillo por ordenar la paralización de las obras que realiza en la finca Fuentevieja

En el pleno del pasado 18 de junio, el alcalde, Santiago Villena, calificó la última misiva de “escrito que responde a una técnica puramente mafiosa”, “inaceptable por mi parte” “que no me intimida en absoluto para seguir con el camino que tengo trazado en esta cuestión”

Fuenteladera S.A lleva meses impidiendo el acceso a la finca a los servicios de inspección municipal, a la policía local y al SEPRONA de la Guardia Civil, a pesar de que un auto judicial reconoce que es un derecho y un deber municipal.

Recuerda Ecologistas en Acción que el pasado 18 de junio, el grupo municipal socialista preguntó al alcalde de Valdemorillo sobre su valoración de la carta remitida por la empresa Fuenteladera S.A, propietaria de la finca Fuentevieja F2. Villena respondió con contundencia: es un “escrito que responde a una técnica puramente mafiosa”, “inaceptable por mi parte”, “que no me intimida en absoluto para seguir con el camino que tengo trazado en esta cuestión”. Defendió el trabajo objetivo realizado por los servicios técnicos municipales, a los que Fuenteladera S.A, dice el regidor, “no ahorra en epítetos descalificativos”.

La empresa Fuenteladera S.A se creó en octubre de 2013, cuando adquirió la finca Fuentevieja F2, en el municipio de Valdemorillo. La empresa tiene dos administradores solidarios y un socio único que es la empresa Promoción de Nuevas Iniciativas S.A. Los administradores solidarios de Fuenteladera S.A, son Pablo y Álvaro Lasaga Pérez del Molino, hijos de Florencio Lasaga Munarriz, presidente de la Fundación Ramón Areces, principal accionista del grupo El Corte Inglés. Florencio Lasaga, es administrador solidario de Promoción de Nuevas Iniciativas S.A., junto a sus dos hijos y otros miembros de su familia.

La finca Fuentevieja, se localiza en el municipio de Valdemorillo, en zona de conservación prioritaria de la Zona de Especial Conservación de las Cuencas de los ríos Alberche y Cofio y Zona de Especial Protección para las Aves de los Encinares del río Alberche y río Cofio. En la finca crían o campean numerosas aves incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazas. Entre ellas, el águila imperial ibérica, la cigüeña negra, el milano real, el águila calzada, el búho real, el cernícalo primilla, águila culebrera, alcotán y lechuza campestre.

Según el planeamiento urbanístico de Valdemorillo, el terreno está clasificado como suelo no urbanizable especialmente protegido por interés forestal. No pueden realizarse obras que no estén vinculadas a actividades forestales. Sin embargo, desde que la empresa adquirió la finca, decidió convertir el conjunto de edificaciones agropecuarias que contiene, en un gran complejo residencial, rehaciendo las edificaciones, aumentando la superficie, la altura, el volumen, etc. Todo ello está prohibido por la normativa urbanística municipal y por la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid.

Tras un complejo y opaco proceso, la empresa, logró que los anteriores equipos de gobierno municipales, concedieran licencia y autorizasen las obras. Al mismo tiempo la Consejería de Medio Ambiente, durante la presidencia de Ignacio González, eximió todo el proyecto del procedimiento de evaluación de impacto ambiental, a pesar de ser preceptivo. Tras numerosas denuncias y recursos de Ecologistas en Acción y un particular, se logró anular o suspender todas las autorizaciones y se paralizaron las obras.

Sin embargo, Fuenteladera S.A, amparada por los ilimitados medios financieros de que dispone la familia Lasaga, ha interpuesto numerosos recursos judiciales y ha seguido solicitando licencias de obra que fueron desestimadas en octubre de 2019 por el actual alcalde de Valdemorillo, Santiago Villena, apoyándose en los informes técnicos emitidos por la arquitecta municipal.

La empresa ha recurrido los acuerdos municipales que desestiman sus nuevas peticiones de obra y ha solicitado medidas cautelarísmas de suspensión de las ordenes de paralización de obras. Así, ha logrado que el Juzgado Contencioso-Administrativo número 3 de Madrid, cuyo titular es el polémico juez José Yusty Bastarreche, haya concedido esas medidas cautelarísmas, en contra del criterio técnico municipal, para hacer obras imprescindibles para asegurar la seguridad de las personas en tres edificaciones. Los autos judiciales están recurridos ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Ante esta situación el Ayuntamiento de Valdemorillo, solicitó a la empresa que presentase el proyecto de obra para determinar las actuaciones que fuesen imprescindibles. Sin embargo, Fuenteladera ha hecho oídos sordos y lleva trabajando desde el pasado mes de enero sin atender ninguna indicación de los servicios técnicos.

Amparándose en los autos judiciales, que sólo permiten hacer obras imprescindibles, Fuenteladera S.A, está llevando a cabo demoliciones, sacando camiones de escombros, usando maquinaria pesada como camiones grúa,, se han eliminado las tejas de una de las antiguas naves gallineras, sin conocer si había nidos de aves paseriformes protegidas o de quirópteros (murciélagos). Todo ello en periodo de nidificación y cría de la fauna protegida presente en la finca. Por ello, el consistorio reiteró la orden de paralización de obras el 30 de enero de 2020.

Ecologistas en Acción ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente la paralización de las obras por realizarse en periodo de cría y afectar a especies protegidas. También ha reclamado apoyo para el Ayuntamiento de Valdemorillo. Sin embargo, hasta la fecha parece estar más preocupada por no perjudicar a la propiedad que por colaborar con la administración local.

 

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