14 agosto, 2020

La Voz de La Sierra

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SE PRESENTA EN MORALZARZAL EL ESTUDIO SOBRE GAS RADÓN EN EL MUNICIPIO

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Esta mañana, en rueda de prensa, el Ayuntamiento de Moralzarzal ha revelado los resultados del mapeado de gas radón en el municipio, que se colgará en la página web del Ayuntamiento. Y esta tarde, concretamente a las 20:00, lo presentará ante los vecinos que acudan a El Hogar de Mayores. Juan Carlos Rodríguez Osuna, alcalde del pueblo, ha indicado que “era una tarea pendiente la presentación del proyecto de gas radón”. “Vamos a presentar el peligro de este gas en nuestras viviendas para prevenir sin generar alarma”, decía.

A su lado se encontraba Susana Villarreal, concejala delegada de Urbanismo, Medio Ambiente y Obras, además de tercer Teniente de Alcaldía. “El radón es un gas que tenemos en la naturaleza. Siempre hemos convivido con él”, explicaba, haciendo alusión a la geología. “El riesgo existe, pero es fácil combatirlo” e indicaba también que las obras de mitigación son sencillas. Añadía que podría ser peligroso si no se tratase o si no se comunicase a los vecinos. Ha informado también de que “el 25 de marzo la Comunidad de Madrid añadió ayudas y subvenciones” a este tipo de problemas.

Por su parte, Ángel Sánchez, de Geonmia -empresa responsable del estudio-, entraba a detallar en qué había consistido el estudio, cómo se mide el gas o cómo se puede prevenir para mitigarlo todo lo posible. “La metodología que se ha seguido está basada en trabajos sobre cómo se ha realizado el mapa de potencial de radón a nivel estatal, como en otras referencias bibliográficas, ambas del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)”, comenzaba.

Y continuaba explicando que el trabajo que se ha hecho ha consistido “en repartir por todo el municipio un total de 135 medidores de gas radón, que han estado midiendo el gas durante tres meses en viviendas y en edificios municipales”. Sobre los medidores, ha hecho saber que “se han colocado principalmente en plantas cero y en viviendas de distinta tipología, para poder tener un muestreo comparable y una característica homogénea con los que poder diferenciar las viviendas”.

Sobre el origen geológico de este gas, detallaba que “estamos sobre terrenos graníticos, que tienen uranio. En la cadena de desintegración del uranio es cuando se produce radón”. Y añadía que para poder generar unas unidades geológicas que les permitieran trabajar han “realizado medidas de radón en suelo y medidas de permeabilidad intrínseca en suelo” y así poder obtener índices de radón, que “es el potencial riesgo de radón de un terreno, previo a la construcción de una vivienda”.

Basándose también en la metodología usada para el mapa de radón hecho a nivel estatal, han conseguido realizar “un mapa de potencial de radón” en Moralzarzal, diferenciando cinco categorías en base al porcentaje de viviendas cuyas concentraciones están por encima de valores concretos. “En principio, no se puede hacer nada, salvo reducir la vulnerabilidad”. Para el estudio, ha dicho que han considerado, principalmente, si las viviendas están construidas “bajo planta rasante -sótano-, desde planta cero o desde planta uno”.

Con esta doble información -el peligro y la exposición de la población- han obtenido “un mapa de riesgo”. Así, se puede “establecer a nivel de manzanas el potencial riesgo de las viviendas”. Pero avisaba de que un riesgo alto o bajo en una vivienda “no implica que la vivienda vaya a tener concentraciones bajas o altas” respectivamente, ya que la tipología constructiva es lo que va a condicionar. En este sentido, ha querido dejar claro que la cartografía obtenida sirve como orientación “para asesorar a la ciudadanía o priorizar actuaciones”.

“Del total de las 135 medidas, un 15 % de los resultados obtenidos arrojan resultados que están por encima de 300 bequerelios -unidad que mide la actividad radiactiva- por metro cúbico”, el límite que “la legislación europea marca como límite recomendable para viviendas ya construidas”. Decía, además, que “más del 50 % de las medidas están por debajo de 200 bequerelios”, aunque el 63 % de la superficie del municipio esté en alto riesgo precisamente debido a ese 15 % por encima de 300 bequerelios.

También ha querido puntualizar que “las medidas en suelo son un indicador” que les ha facilitado “para unificar las unidades litológicas en función del potencial de radón que pueden generar”. Además, ha diferenciado las mediciones en suelo de las mediciones en viviendas, ya que las segundas están condicionadas por el tipo de construcción. “La zona da un potencial de riesgo de radón, pero a eso se le puede añadir o disminuir dependiendo de la construcción de la vivienda”, apostillaba por su parte el alcalde de Moralzarzal.

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